Borrador
Escuece en el alma un borrador,
el del papel sin valor desterrado.
Ideas perdidas en el tejado;
promesas que ahora se han olvidado.
Es a la fuerza un “algo” tentador,
lo de escribir con el puño cerrado,
saca el espíritu de perdedor;
devuelve un honor renovado.
Es panacea para el desdichado,
dulces ungüentos para el dolor.
Es la canción que jamás ha sonado
y ahora retumba con esplendor.
Todas las veces que me he equivocado,
todas las piedras, la lucha interior,
todas las noches que habré trasnochado,
hoy me persiguen, aquí en derredor.
Son esas copas que habré malgastado,
todos los tragos de amargo licor,
todas las veces que me han engañado,
todas las cosas que inspiran rencor.
Esto que soy no es un rol inventado,
es consecuencia de causa anterior.
Este carácter maduro y ajado,
nace de un golpe a nivel inferior.
No hay conclusiones, tan solo un pasado,
ni hay redenciones para el pecador.
Hay elecciones, caminos tomados,
nombres que nunca abrirán el telón.
Esta es la vida, velo pintado,
hoy se persigue el camino soñado.
Esta es la vida, pasaje dorado,
cruce de vías, destinos tomados.
Arda el escenario
Efímeros mas nunca pasajeros
los pasos dados en el escenario.
Es esa risa que ahuyenta el mal fario,
…la del actor de vocablos sinceros.
…Es el CANALLA de COro certero,
ganas de arte y dinero precario.
Él se contenta con el comentario,
público en pie. ¿Quien aplaude primero?
Migue Soriano un monólogo entero,
Fran de la Torre tremendo motero.
Miguel el Mars un marciano con pelo.
Helena Font ¡Traigamé usted un babero!
Jaime Vicedo fotógrafo en celo.
María Zamora un bourbon y al suelo.
López Murria es un novio zalamero.
Rafa Segura: director hetero.
Uno co-escribe. “No entiendo” dijeron,
pero poco a poco todos cayeron.
Uno dirige. “Así no lo quiero”
y todos sumisos le obedecieron.
¡Arda el escenario! ¡Ya nos actúan!
El público observa y nos evalúan.
Fieros actores… ¡Y como puntúan!
¡Un seis! ¡Seis y cinco! ¡Todos! ¡Acudan!
Grandes cambios
Giros, a veces controlados los del fatuo destino,
que hierve por la fuerza del rojo color vino,
que cautiva, hiere y empuja al hombre en decúbito supino.
Es cuestion la de ser dueños, comandantes del navío,
que zozobra a la deriva en su demente desvarío.
El timón se muestra duro, más será asido con brío.
Camufladas son las olas, resquebrajan con su frío,
más la espera, larga o corta, llevome tras el camino,
tras la estela figurada de un mañana siempre pío.
¡Oh! Nostalgias, esperanzas, remembranzas y el hastió,
la desidia de los hilos que controlan cada envío.
Nunca más las conjeturas, nunca más sus tesituras,
será regio ahora el timón, amarrado a un ente vivo,
será indemne el capitán, barba espesa y largo olvido.
Y ese barco, ese navío, que naufraga en su destino,
esas olas que no rompen, apagadas en estío.
¡Frágil, débil el motor, combustible coralino!
Surgirá de entre las sombras como viejo y buen marino.
¡Arriad velas, levad anclas, sea el viento decisivo!
¡Combatid el oleaje, cara a cara, sin furtivos!
Sea el barco mi timón, las estrellas mi objetivo,
sea el agua mi pasaje para hundirme o salir vivo.
Será el sol mi dirección, la de siempre estar contigo,
la de nunca zozobrar ni más perderse entre el gentío.
Manifiesto del artista errado
Este es un poema escrito para todos aquellos que como yo, sienten en sus carnes lo duro que es comenzar en este mundo de la literatura. Hay momentos difíciles, muchos, en que uno siente que está escribiendo por amor al arte, es más, parece que le encuentra más sentido que nunca a esa expresión. No obstante, hay algo en la capacidad inmortal del arte que lo hace irresistible y único, y los que de verdad lo apreciamos, creo que podríamos vivir muchos años a base de pan y poemas lanzados al aire.
Manifiesto del artista errado
Es la voz queda de aquel que entendió;
vida que escapa por amor al arte.
Alma incendiaria de quien comprendió;
que bala de plata es el estandarte.Letra que sangra por oro no darte,
que arte por fama artista no dio.
Verso que llora cual negro baluarte,
arte está vivo, poeta murió.Engaño convulso quiero mostrarte,
aquel que palpita en mi corazón.
Hambre que quiso comer por soñartecuentos ungidos de fuego y pasión.
Arte que quiso buscar para hallarte
doble moneda, de cara ilusión.Es el manifiesto de artista errado,
verdad camuflada, arista afilada,
la del arte que es el sueño enterrado:
Poeta que pobre y vida truncada,esgrime su llanto en triste balada.
Por pan ya no llora, orgullo tocado
en triste duelo de muerte anunciada.
Noche y escribe tras velo pintado,día y trabaja cual asalariado.
Es melodía en eterna canción:
el artista errado se ha sublevado.Carácter agriado y pura intención
recorre las calles solo y cansado,
solo le resta su noble emoción.
Encuentros en la noche
Bajo estrellas varadas se escribieron las baladas,
las de la vida triste, las de los sueños y escapadas.
Sueños cobran vida, incertidumbre concertada,
Las palabras solo existen si una voz les da las alas.
Son las noches de mementos, de recuerdos y chorradas,
son encuentros en la noche, de remiendos y coartadas.
De la vida que no viene, de la vida que se escapa,
del soñar que se persigue y de su estela conjurada.
Soledad de quien comparte, con quien siempre es uno solo,
compañías que embelesan, dejan rastro sus antojos.
Son las noches de truhanes, capas negras y estandartes,
las oscuras confesiones de los que aún osan amarse.
Inseguro es el camino, bajo el sol de mil lugares,
mas la magia de la noche lo guarece de los males.
¿Qué tendrán esos encuentros y sus ritos ancestrales?
Sus secretos más guardados, sus vivencias abisales.
En la noche no hay tormento, no hay penurias de mortales,
las historias se hacen regias, mueren reyes inmortales.
Encontrados en la noche, los que viven se hacen grandes,
su camino está marcado, más allá de nuestros mares.
Recital en cadena SER
Volví una vez más a Cadena SER, una radio en la que ya casi me siento como pez en el agua. Esta vez no fue Begoña sino Rafa quien me entrevistó para su programa HOY POR HOY, y yo le traía un pequeño regalo escondido bajo la manga. Humildemente me permití el lujo, hará la cosa de un año, de escribirle este poema a mi querido Alcoy, y el día 11 de Octubre de 2010, se emitía en antena el resultado.
Este poema, como todos los que escribo, fue creado con el corazón. Puede gustar más o menos y eso siempre es respetable, pero lo que sí me gustaría es que se captase ese sentimiento impreso que creo está latente en cada uno de los versos. Ahí va. Se titula “¿Qué fue de ti, Alcoy?”, y dice así:
¿QUÉ FUE DE TI, ALCOY?
¿Qué decir de ese pueblo que estremece,
ese pueblo que emociona y enternece?
Sus calles hablan de historias que entretejen,
en telares artesanos que otro tiempo floreciesen.¿Qué decir de sus cuestas y sus puentes,
de la vida luchadora de gran parte de sus gentes?
Hubo guerras y penurias a costa de intransigentes.
Hoy recuerda el corazón; puño cerrado, altas las frentes.Rechazó siempre este Alcoy las propuestas indecentes.
Se quemaron con alcohol máquinas condescendientes,
esas que a día de hoy roban pan indiferentes.<<Peladilles en nadal, capità moro a les festes>>
Las costumbres alcoyanas no murieron en el frente.
Que no ose maharajá asediar a libres mentes,
será dura la expulsión de sus soldados y sus huestes.¿Qué pasó con este Alcoy, con su lucha tan ferviente?
Hoy recuerdo de un recuerdo, todo dimes y diretes.
¿Qué fue de aquellos comercios, familiares, siempre alegres?
Hoy memento de un memento, todo herrumbres y piquetes.¿Qué quedó tras la fachada de cines y palacetes?
Solo sombras de una sombra; oficinas y bufetes.
Hoy no llora ya este Alcoy que sin lágrimas quedó,
no preguntan los pequeños sobre aquello que ocurrió.¿Qué te pasa? ¡Dime Alcoy! ¿Qué es lo que te enmudeció?
¿Qué es aquello que te aflige? ¡No lo calles, dímelo!
Hablen tus aceras grises, tu silencio y tu fervor.
Hablen de las cicatrices que te abrió la traición.¡Esos pobres infelices que no vieron tu tesón!
¡Las ideologías tristes que no viven tu pasión!
¡Esos tontos mequetrefes que no siguen tu ilusión!
Todos ellos, por matarte, jamás hallarán perdón.
Para escuchar la entrevista íntegra, pinchad en el siguiente enlace:
11/10/2010 – Entrevista A. Fausto – Hoy por hoy – Radio SER Alcoy
Felicidad
Ciegos somos por no querer ver,
Que somos dueños de nuestros antojos.
¿Felicidad? La de no padecer,
la de no conocer despojos.
¿Cuantas veces habrá de caer,
la fría atalaya que impide saber,
que tras la más dura esquina se esconde el ayer?
El ayer que no pasa, el que no ha de volver,
el que si fue marchito no ha de florecer.
Insípido el día que no quiere ser,
pudiendo ser rico y ser pobre, pudiendo volver a nacer.
Perdido el segundo que no ha de creer,
pudiendo ver oro en el cobre, pudiendo aprender a crecer.
Los minutos nos pertenecen,
mas se esfuman para el que deja pasar,
para aquel que por miedo a obrar,
ni obra ni cimientos decrece.
Felicidad; una media sonrisa;
atardecer silencioso;
día inolvidable; momento fastuoso;
recuerdos fabricados sin propósito y con gozo;
instantes casuales que arrancan un sollozo.
La vida es un corto trampolín,
temeroso de tocar agua antes de tiempo.
Los giros son caóticos y espléndidos, indefinibles,
y el reloj no parará a pesar del viento.
¿Por qué desperdiciar, por qué no saber aprovechar?
Las razones son muchas y son pocas,
según se haya de mirar.
Mas la vida no espera, la vida jamás se detendrá,
propia es la elección de darle vida,
o dejar que languidezca en soledad.
Regreso
Como raíces que nunca se fueron,
el germen vuelve a brotar.
Como fantasmas que nunca vinieron,
el alba me vuelve a buscar.
¿Regreso de dónde si nunca me fui?
Tan solo mortífera espera.
Anhelo inhumano es aquel que sentí,
sin darle a la pluma su letra.
Fue mi camino el de un sin vivir,
que ahora mis horas desvela.
Fue mi destino por buen porvenir,
amago de pura quimera.
Tañen campanas queriendo decir,
que ha de llegar buena nueva.
Suenan sus ecos haciendo reír,
a aquel que aguardo tras su estela.
Tal vez la vida quiso maldecir,
a toda infructífera pena.
Tal vez sus giros y su devenir,
tan solo abrieron la veda.
Es el comienzo un simple barniz,
de aquello que siempre nos queda.
Brillos fugaces de un breve desliz,
que quien sabe a dónde nos llevan.
Cumbres y ciénagas
Postulados reivindico, entre picos escarpados y pozos.
La vida nunca tuvo tanto sentido, ni se postró ante mis antojos.
Se aprecia ahora el lodo del cieno, como agua esplendorosa,
comprendido fue su papel en el juego, su jugada victoriosa.
Ardua tarea saborear cumbres, sin haberse hundido en ciénagas.
Pues solo a quien vivió en la oscuridad, se dejan ver las luciérnagas.
¡Carrousel fantástico! Este del día menos esperado,
de los golpes de la vida, y de las veces que nos hemos alzado.
Altibajos perfectos, sinuosos y escarpados,
los momentos, los recuerdos, los pasajes olvidados.
Suave brisa ahora en la cima, suave viento algo embrujado,
giraron las manivelas, se pusieron de mi lado.
Es momento de victoria, de los sueños añorados,
es espectro de una fibra, de un sentir inesperado,
es lujuria merecida tras los golpes del pasado.
Fue la aurora concebida como un don inusitado,
el llegar de un nuevo día, los caminos no marcados;
lo indeciso del mañana es un bien menospreciado.
Fue en un mes sin infortunio, en un mes de nombre junio.
Que los cielos se rompieron, destruyendo el mal augurio.
Será siempre junto al pan, el memento de un condumio,
alimento no caduco que me libre de tugurios.
Sera el nuevo amanecer, portador de desventuras,
de noticias que relaten alegrías y amarguras.
Más ahora ya me siento libre de mis ataduras,
ahora siento que estoy loco, que he perdido la cordura.
Soy la herida comprendida, que sangra y que no sutura,
la promesa de una vida que promete y que perdura.
Caminos
Quedará atrás la tierra,
solo polvo, solo muerte y memento,
de aquello que ya nunca fue,
de aquello que apenas dejó un recuerdo.
Jamás se desanda el camino andado,
jamás se vuelve a estar en un mismo lugar,
cuando el tiempo se ha ido, se ha fugado…
Cada vez menos hojas en blanco,
menos izquierda o derecha,
menos sin ti o a tu lado.
Las oportunidades expiran antes de haber caducado,
cuando ya nadie las mira,
cuando las dejan de lado.
Y la vida pasa con las opciones inciertas,
correctas o incorrectas, diestras o siniestras,
de querer saber si estuvo bien o equivocado,
el acierto incierto de un destino tomado.
Menos heridas pero más profundas,
menos amigos pero más involucrados,
entre cicatrices y tumbas,
entre el hielo de fríos inviernos pasados.
A falta de guitarra solo quedan las palabras,
el testimonio del luto de un duelo;
la canción que no será cantada;
y las notas de un triste señuelo.
Todo neblina apenas mística,
vocablos de falsa tristeza,
que narran pasajeras faltas de entereza,
bajo la luz de una luna apagada que bosteza.
Juegos de palabras: panacea etérea.
Cura de todos mis mundanos males,
y restauradores de la lucha férrea.
Versos y chavalas: compañía eterna.
Mal de todas mis mundanas curas,
y férrea lucha de mi restauración.
Poemas de silencios escuchados,
desvaríos y finales conchabados.
Son lo único que todavía me queda,
son lo único que aún no me ha cansado.
Fuego
Fuego en al hojarasca,
en la nube de una bruma
que se oculta en la borrasca.
Fuego, fuego carmesí.
Llamaradas de una vida
que solo quiere vivir,
fogonazos de un deseo
que ahora pugna por salir.
¡Fuego! ¡Fuego!
Calor inhóspito y magnífico,
fulgor de los caminos,
de las vías a elegir.
Direcciones del destino,
albor de un nuevo porvenir.
Fuego azul color cobalto
llama roja de carmín.
Ilusiones de un momento
que no acaba por venir.
El sueño
Es un sueño tan ferviente y cercano,
que por sueño ya ni miente ni es tirano.
Son sus líneas paraiso dibujado,
que se vive y que se toca, que se palpa con las manos.
Es deseo tan creciente e inusitado,
que la vida no concierne, todo ha sido superado.
Estas son las directrices de un legado,
que asegura que ha venido, que está aquí, que ya ha llegado.
Es razón de mi existencia de este lado,
es motivo de mi ciencia y mis pecados.
¿Cómo pues es solo sueño lo soñado
si la vida, de los sueños, ha aprendido y se ha enseñado?
¿Cómo pues, aún es sueño lo anhelado,
si la vida sin anhelo es trigo muerto y condenado?
Solo se, que sin sueño estoy helado,
que sin él no hay carretera ni camino en este vado.
Solo se, que sin el sueño estoy vetado,
que sin él no hay dirección en este mundo imaginado.
Complicado
Es fortaleza al alba la piedra gris;
por la noche castillos de arena.
Porque todo se desprende como avena
con el nocturno y confuso vis a vis.
Es mortecina y brillante la luna llena,
la que trastorna con ayuda del anís
este alma corrupta en éxtasis,
que creyó haberse sentido algo más plena.
La luz es el adiós en la necrópolis,
despedida indeseada y condena.
Los rayos del sol destruyen al falso adonis
que escondiose en la noche serena.
La aurora elimina las sombras de color gris,
no hay cobijo; acabó la verbena.
Contradicción
Nunca sintió tanto alma descarriada,
ni encontrose libre de ataduras
de cadenas que el acero más duras.
Despertose en ciudad no sitiada
y afanose en coser las costuras;
cicatrices de victoriosa iliada
y fantoches de conciencia estriada.
Clamó a los vientos sin medias tinturas
condición de entusiasta poeta.
Escribió y describió la hermosura;
mano diestra, una pluma y libreta.
Se animó a construir con premura
una vida sin embuste ni treta
en donde la letra fuese cordura.
¡Ah! Esta maldita triste amargura
de saber que uno es y de no ser,
de volver la espalda y no querer ver
que un buen mal muchos años perdura.
Pardusca carga que aflige mi ser,
la del aplauso que no me asegura,
ni un cobijo ni buena ventura,
ni regio semblante ni buen parecer.
Será el sueño iluso única cura,
que aún no permita mi desfallecer.
Será entre las palabras la más dura,
la que me haga volver a emerger.
Fue y será siempre la libre escritura
sentido del alma y razón de nacer.
La falta
Es primeriza la falta inminente,
nudo en la garganta y poca inspiración.
Es acto de dolorosa constricción,
la helada palabra convaleciente.
No saber de absoluta convicción,
si es <<no decir>> o es <<no se siente>>,
la carencia de vocablo ardiente,
y la flema de <<al fuego contención>>.
Tres versos tardíos mas no baldíos,
y se acrecenta el dolor en el pecho.
Tres no concedidos deseos fríos,
son llevados de su tumba al helecho.
Solo sentir y escribir; nada impío.
Poco demanda este hombre maltrecho.
Soledad
Era una soledad anunciada,
la de discretas palabras lejanas,
la de sus quietos mirar de ventanas
y su conciencia jamás doblegada.
En si toda una encrucijada;
clavos torcidos y carga liviana;
conciencia alcohólica caucasiana;
y honorable actitud enraizada.
Solitaria en vieja balaustrada,
erra por siempre su alma perenne
siempre altiva y nunca frustrada.
Quedará de carga punible indemne,
su largo exilio de mente ilustrada,
y su estilo de vida solemne.






Últimos comentarios