La doble cara del “marzo negro”.
Como contramedida al cierre de Megaupload y la ley SOPA, los de Anonymous están haciendo un llamamiento en la red para que durante todo el mes de marzo no se compre ningún libro, cd, película o videojuego. Esta es la medida que han creído apropiada para hacer daño a los grandes de la industria cultural. ¿Pero qué pasa con los escritores, músicos, actores y programadores independientes?
Parece que Anonymous se ha olvidado de que cerca del 80% de escritores y músicos no publican con grandes sellos, ni viven de sus escritos o sus canciones. La mayoría de artistas independientes están optando por labrarse su propio futuro en la red, y este llamamiento de Anonymous debería excluirlos totalmente. El cantante medio a duras penas ganará dos duros para comer yendo de bar en bar o tocando en el metro, de la misma forma que el escritor freelance trata de sacarse los cuartos vendiendo copias de su libro electrónico en internet.
No es justo ni coherente que estas medidas de protesta se ceben con los que precisamente están protagonizando un cambio en la industria cultural, que son los artistas independientes. Ninguno tiene la culpa del canon que te cobraron con tu impresora o de que el último dvd te costase 12 euros. Es más, la mayoría -y me incluyo-, solemos regalar nuestro trabajo para que se nos conozca o ponerlo a disposición del público a un precio más que sensato.
Resumiendo: Sí a la movilización contra el abuso de la industria, pero no a costa de los autores.
Estoy harto
Por una vez sobran las palabras, aunque sea solo las escritas…
Recital en cadena SER
Volví una vez más a Cadena SER, una radio en la que ya casi me siento como pez en el agua. Esta vez no fue Begoña sino Rafa quien me entrevistó para su programa HOY POR HOY, y yo le traía un pequeño regalo escondido bajo la manga. Humildemente me permití el lujo, hará la cosa de un año, de escribirle este poema a mi querido Alcoy, y el día 11 de Octubre de 2010, se emitía en antena el resultado.
Este poema, como todos los que escribo, fue creado con el corazón. Puede gustar más o menos y eso siempre es respetable, pero lo que sí me gustaría es que se captase ese sentimiento impreso que creo está latente en cada uno de los versos. Ahí va. Se titula “¿Qué fue de ti, Alcoy?”, y dice así:
¿QUÉ FUE DE TI, ALCOY?
¿Qué decir de ese pueblo que estremece,
ese pueblo que emociona y enternece?
Sus calles hablan de historias que entretejen,
en telares artesanos que otro tiempo floreciesen.¿Qué decir de sus cuestas y sus puentes,
de la vida luchadora de gran parte de sus gentes?
Hubo guerras y penurias a costa de intransigentes.
Hoy recuerda el corazón; puño cerrado, altas las frentes.Rechazó siempre este Alcoy las propuestas indecentes.
Se quemaron con alcohol máquinas condescendientes,
esas que a día de hoy roban pan indiferentes.<<Peladilles en nadal, capità moro a les festes>>
Las costumbres alcoyanas no murieron en el frente.
Que no ose maharajá asediar a libres mentes,
será dura la expulsión de sus soldados y sus huestes.¿Qué pasó con este Alcoy, con su lucha tan ferviente?
Hoy recuerdo de un recuerdo, todo dimes y diretes.
¿Qué fue de aquellos comercios, familiares, siempre alegres?
Hoy memento de un memento, todo herrumbres y piquetes.¿Qué quedó tras la fachada de cines y palacetes?
Solo sombras de una sombra; oficinas y bufetes.
Hoy no llora ya este Alcoy que sin lágrimas quedó,
no preguntan los pequeños sobre aquello que ocurrió.¿Qué te pasa? ¡Dime Alcoy! ¿Qué es lo que te enmudeció?
¿Qué es aquello que te aflige? ¡No lo calles, dímelo!
Hablen tus aceras grises, tu silencio y tu fervor.
Hablen de las cicatrices que te abrió la traición.¡Esos pobres infelices que no vieron tu tesón!
¡Las ideologías tristes que no viven tu pasión!
¡Esos tontos mequetrefes que no siguen tu ilusión!
Todos ellos, por matarte, jamás hallarán perdón.
Para escuchar la entrevista íntegra, pinchad en el siguiente enlace:
11/10/2010 – Entrevista A. Fausto – Hoy por hoy – Radio SER Alcoy
Podrido
Con este contundente reclamo inicio una nueva sección del blog, que es la de denuncia, y donde tendrán cabida las más variopintas réplicas a cualquier cosa que sea y no debiera ser, a cualquier aberración que se cruce por delante de mis narices.
Los que seguís mi trayectoria, aunque sea de lejos, sabreis que últimamente he estado escribiendo artículos de opinión para el Diario Ciudad de Alcoy (los más rezagados podeis pinchar en opinión a la derecha). El caso es que tras unas satisfactorias semanas idílicas, en que yo mismo me sorprendí gratamente al comprobar que mi voz no era censurada, decido dar rienda suelta a mi mirada más crítica y tocar un tema sensible para a mi y para muchos, que es la deleznable situación de los animales, en todos los sentidos.
El objetivo de mi opinión no era otro que ese, mostrar mi punto de vista sobre un asunto que me hierve la piel y es el maltrato animal. Denunciar a los cobardes que se atreven a hacer daño a esos seres indefensos (que no por ello inferiores), y enarbolar una bandera a favor de los más desvalidos. Por ello resulta especialmente indignante, que este artículo de opinión haya caido en el vacio, que se haya perdido en las estanterías de la redacción del periódico, y algún señor con traje de rayas haya decidido que no le interesa que se publique.
Es penoso comprobar que a estas alturas todavía existe este tipo de censura, eso si, con un lavado de cara que no haga sospechar nada acerca de qué es lo que realmente ha ocurrido. Estos señores, probablemente dirán que se reservan el derecho de admisión de textos, de hecho ya lo pone bien claro en la correspondiente sección del diario. Pero la verdad es bien diferente, la verdad es que llevan publicando todo lo que mando semana tras semana, y que cuando he tocado un tema que no les interesa han decidido hacerse los locos.
Las razones son bastante obvias; partidismo puro y duro. Porque a mi no me parece casual que conjuntamente a la retirada de fondos para la esterilización de gatos callejeros del ayuntamiento, el rotativo comience a publicar oportunas fotos denunciando una supuesta suciedad generada por las personas bondadosas que los alimentan en las calles. Pero bueno, de todo eso ya se habla en el artículo, que podeis leer integro más abajo.
Serán ellos quien lo lamenten el día de mañana, que un señor, aunque no tenga nada, conserva su dignidad. Este será mi último artículo para el Diario Ciudad de Alcoy, aquel que a alguien se le atragantó en el nudo de la corbata. Bon profit.
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Abandonado como un…
¿Perro? Es lamentable que esta sea la primera palabra que nos venga a la cabeza para terminar la frase. Porque un perro ni se abandona, ni posee ningún matiz que nos de la libertad de utilizar su nombre en tal peyorativa oración. Dejemos de una vez de utilizar estos malos refranes, pues estamos contribuyendo a normalizar una aberración, que es el maltrato animal.
Estoy harto. Harto de comprobar día a día que los amantes de los animales seamos tratados como sectarios de un siniestro credo. Estoy cansado de que cada vez que se habla de las bondadosas personas que alimentan a gatos abandonados, a pie de foto se añada la misma coletilla: <<La gente se ha quejado>>. ¿Qué gente? No se puede generalizar de este modo, ni contribuir a esta barata demagogia, porque no estamos debatiendo sobre la prensa rosa, sino sobre seres vivos.
¿Pero qué nos hemos creído? ¿En qué momento nos autoproclamamos amos y señores de nuestro maltratado planeta? Para concienciar a los cuidados de la importancia del medio ambiente siempre se dan cifras innecesarias. Yo no necesito saber a que velocidad se derriten los polos para amar a los animales; por suerte recibí una educación que me enseñó a respetar toda forma de vida, antes de poder pedir respeto por la mía.
Hablando de respeto, eso es lo que muchos me demandan, como si su postura fuese tan loable como la mía. Y puedo tolerar que a alguien no le gusten los animales, pero no puedo consentir ni mostrar respeto, hacia aquellos que abandonan a su perro en una carretera comarcal, ni hacia esos cobardes que envenenan a los gatos callejeros y se regodean tras la ventana ante el espectáculo. Esa gente solo tiene un nombre, que no escribiré por respeto al periódico (que no a ellos).
Basta ya. Basta de tanta comedia, que quien maltrata es un maltratador y quien mata es una asesino. Y que junto a esa oportuna foto con dos cuencos de piensos denunciados a sanidad, aparezcan los nombres de esos que se quejan. Que se dignen al menos a dar la cara, si es que de verdad piensan que ese odio que promueven es algo meritorio.
Hay ciudades prósperas que habilitan lugares para alimentar a los pobres animalillos. Quizá debiésemos tomar ejemplo y acabar con esta polémica absurda que dice basarse en la higiene, pero en la sombra se alimenta de una desmedida ira por esas formas de vida que algunos consideran inferiores.
Yo podría aportar otras fotos de portada. Cerca de mi casa, he visto piensos repletos de alfileres, cuya finalidad no me atrevo siquiera a describir. Aquí, en nuestra cosmopolita urbe. He visto a gente azuzar a sus perros contra gatos desvalidos, y a padres disfrutando al enseñar tales proezas a sus hijos. He visto a esos mismos que protestan a sanidad, marcharse sin recoger los excrementos de sus perros, o pasear junto a los restos del botellón de la noche del sábado, solo fijándose en los dos pulcros cuencos que hay junto a una verja desvencijada.
Y que alguien me corrija si estoy loco, ¿pero no deberían ser ellos los perseguidos, en lugar de aquellos que se apiadan de los necesitados? Se acabó. Se terminaron las contemplaciones. Y si alguien tiene algo que objetar yo si doy mi cara y mi nombre. Porque lo que yo defiendo si es digno, y no tengo porque avergonzarme de ello.
A. Fausto




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